TDAH: Verdad y mito

Durante los últimos años han aparecido diversos artículos y entrevistas en los que se pone en duda la existencia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dando lugar a una serie de dudas y mitos sobre el mismo. Desde psyciencia nos llega un artículo aclarando las evidencias a favor y en contra del TDAH, exponiendo los modelos explicativos y aclarando qué veracidad tienen los mitos que han podido surgir.

En este punto, merece la pena comentar algunas ideas expuestas en el texto.

Sobre la voluntariedad

(…) Expresar creencias de esta naturaleza se relaciona con otorgar una voluntariedad y una intencionalidad aversiva a los comportamientos alterados que manifiesta el niño.

Este punto se refiere a la percepción, por parte de una persona no afectada, de que la conducta patológica del niño (o, en menor medida, el adulto con TDAH), es voluntaria, que éste podría no mostrar ese comportamiento o que podría controlarlo y no quiere. Esta percepción se puede extender a cualquier problema o trastorno psicológico. Es posible que, cuando estemos ante una persona que está atravesando una depresión, pensemos que no pone suficiente de su parte para mejorar. O que una persona con pensamientos recurrentes de tipo obsesivo no establece un control sobre dichos pensamientos porque no quiere, cuando la realidad es que no puede. Tenemos que tener en cuenta que, ante un problema o trastornos psicológico, la persona afectada se encuentra con emociones y cogniciones que escapan en ese momento a su control, con lo que la simple voluntad por mejorar no es suficiente. Por eso es aquí imprescindible la terapia psicológica, para ayudar al afectado a comprender qué le está pasando y por qué, y poder dotarlo de las herramientas necesarias para poder hacer frente a su problema.

Sobre los modelos explicativos

Tomando como ejemplo los datos derivados de investigaciones realizadas para determinar qué factores contribuyen a la aparición del TDAH se pueden diferenciar los tres modelos explicativos siguientes…

En el artículo se hablan de tres modelos explicativos diferentes para el TDAH. Esto puede llevar a confusión, si se enfoca desde una perspectiva erronea. Comúnmente, los años de investigación de un mismo problema desde distintos campos han dado lugar a distintos modelos explicativos (modelo biomédico y modelo psicosocial, por ejemplo), dando a veces la sensación de que existe una lucha entre ellos, que ambos modelos no pueden coexistir. Aquí, debemos de ser conscientes que cualquier modelo explicativo que conste de una base teórica y empírica sólida es digno de ser considerado como válido y estudiado, y que diferentes modelos válidos no se contradicen, sino que se complementan entre sí. El desarrollo de la mayoría de los trastornos psicológicos es multifactorial y, como tal, sería un sinsentido obviar una parte de los factores que favorecen su aparición. Desde este punto de vista, los modelos biomédicos, psicológicos, sociales o familiares no se contradicen, sino que se complementan.

En el artículo completo se desarrollan los aspectos relacionados con la existencia o no del TDAH como trastorno diferenciado. También se estudia la efectividad y la posible recomendación de utilizar un tratamiento farmacológico o psicopedagógico. Además, se establecen una serie de recomendaciones y pautas para la mejora del niño con TDAH. Podéis acceder al artículo completo pinchando aquí.

Fuente: Psyciencia.

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